
Adiós, mi Odín, de Chihiro Yoshioka, Planeta Cómic.
«A comienzos del siglo XI, en Inglaterra. Un niño llamado Luke, criado por lobos, se encuentra con el sacerdote Crowley. Gracias al amor que recibe de Crowley, Luke empieza a recuperar su humanidad. Ambos disfrutan de un tiempo de paz hasta que los vikingos aparecen ante ellos». Historia de venganza con trasfondo histórico, serie cerrada en tres tomos, donde parece que el final vino algo precipitado.

Sabores únicos, de Ram V Filipe Andrade, Pláneta Cómic.
El relato de «Rubin Baksh, un demoníaco ráksasa con el sueño mundano de ser el próximo Anthony Bourdain.» Fondo gastronómico con un protagonista sacado de la mitología hindú. Una buena idea no rematada totalmente. Muy recomendable del mismo autor Las muchas muertes de Laila Starr.

El hombre del saco, guion de Giovanni DiGregorio ,dibujo de Grégory Panaccione, Yermo ediciones.
Duro y emotivo, en torno a traumas y miedos infantiles un tratamiento interesante tanto en los textos como en el apartado gráfico.

Spa, de Erik Svetoft, Planeta Cómic.
Terror que sorprende. Lo que en un primer vistazo parece anodino te sumerge, al ir adentrándote en sus páginas, en una extraña, perturbadora e inquietante atmósfera.

Brunilda en la Plata, de Genís Rigol, Apa Apa Cómics.
«Norman ha quedado para cenar con Brunilda. Pero para llegar a tiempo a su cita, tendría que cruzar un escenario donde nunca se baja el telón». Con esta premisa se despliegan un sinfín de recursos con los que tratar muchos temas. Maravilloso gráficamente.

La bestia del norte, dibujo de Leonel Castellani, guion de Óscar Martín, Ominiky Ediciones.
Inspirado en el universo de Robert E Howard nos encontramos con una historia arquetípica de Conan bajo otro nombre. Entretenida y bien dibujada pero sin salirse del guion.
